miércoles, 26 de junio de 2013

Perugia XIII.- Cualquier tiempo pasado fue peor

Puede ser que haya tardado mucho tiempo desde la última entrada, puede ser.


Un mes da para mucho. Da para asimilar la permanencia del Pontevalleceppi aquí en Perugia mientras asumes el descenso del Deportivo allí en Coruña, da para hacer todos los exámenes del cuatrimestre al tiempo que consolidas nuevas amistades, y da, sobretodo, como habéis visto, aunque pocos leído,  para escribir cuentos y capítulos de Historia de un maestro.


Pero aquí hay cosas más interesantes que otras y por ello vamos a comentar un tema que a muchos sé que os ha quitado el sueño. Esta historia no pertenece a este mes, ni tampoco al pasado, pero como no la he contado en su momento pues la cuento ahora.

Yo, en un momento dado, a lo largo del año, he escrito algo sobre unas vecinas italianas, muy feas por cierto, que nos hacían compañía y que actuaban como algo semejante a amigas, por decirlo de alguna manera. Pues bien, habréis podido apreciar que, por motivos desconocidos, o al menos no contados aquí, las vecinas no volvieron a salir a escena en este más que famoso blog. No es que haya escondido información, más bien es que no la he contado.

Siento desilusionar a la gente pero las vecinas han desaparecido de nuestra vida. Un cúmulo de circunstancias que dieron lugar a un cúmulo de consecuencias derivó en dicha ruptura amistosa. La situación fue la siguiente y, por lo tanto, fue tal y como sigue.

-Jaja jiji -reímos nosotros.
-Jiji jaja -contestaron.

Lo cierto es que las conversaciones que teníamos nunca fueron muy interesantes, algo que puedes llegar a pasar por alto si las chicas, por algún casual, son atractivas. Pero no era el caso. Aunque, de todos modos, la conversación continuó.

-¿Salís hoy? -les preguntamos con el fin de practicar italiano aunque fuese hablando de Hello Kitty.
-Sí, claro, vamos a ir a X discoteca.
-Buf, esa discoteca a nosotros no nos gusta, preferimos ir a la discoteca Y.
-Bueno, pues si vamos a la discoteca Y os llamamos.


Y fueron, y no llamaron. Un acto que, como bien dije antes, puedes llegar a pasar por alto si se cumplen ciertas condiciones, pero no se cumplían. Era el momento. Había que progresar. Dejar el pasado atrás y buscar un futuro más prometedor.

Y desde aquellas. Nunca más. A veces las vemos por la calle y nos saludamos como personas educadas que somos, pero no hemos vuelto a quedar.

Pero tranquilos, hemos avanzado. Hemos encontrado otras. No quiero comparar a esta gente nueva con las anteriores en cuanto a su belleza se refiere, porque, sinceramente, ya no importa. El físico es a lo que te agarras cuando lo que tiene dentro de la cabeza es lamentable, pero, ahora mismo, gracias a D10S, no nos tenemos porqué agarrar a él, ni tan siquiera comentarlo.
El grupo es más numeroso, aunque la verdad es que, salvo escasas excepciones, siempre son las mismas las que salen con nosotros. Pero da igual, valorando el grupo en su totalidad me quedo con el novio de una de las integrantes. Un tipo muy interesante. A mí, el día que lo conocí, me dio la impresión de que era un tipo un tanto lerdo, pero aún así me acerqué a él para empezar a hablar. Pronto me di cuenta de que de lerdo tenía poco y por ello me quedé con él toda la noche hablando. Berlusconi, Adolfo Suárez, el Partido Popular, la mafia, y un poco de fútbol, fueron algunos de los temas que tratamos. El chaval la verdad es que controlaba de todo. Por fin había encontrado a alguien con quién tener una conversación relativamente seria en italiano.

Sí, lo sé, puede ser que hayamos tardado mucho en cruzarnos con gente normal, puede ser.

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