jueves, 2 de mayo de 2013

Perugia XI - La desaparición

Él nunca fue mucho de salir a la calle. De hecho, cada vez que salía de casa era por motivos laborales o, en raras ocasiones, escolásticos.

Era sábado. Me había levantado a las 7:20 para, después de ducharme, ir al colegio a realizar algunas horas del Practicum. Me llamó la atención el ver ya a esas horas la puerta de su habitación abierta, que él ya no estuviera, que ya se hubiera marchado a sabe Dios dónde. Pero no pasó de eso, de una mera llamada de atención.

El día se desarrolló con total normalidad. En un momento dado sí nos preguntamos a dónde habría ido Cheng tan temprano, aunque pronto asumimos que andaría por ahí estafando a chinos. Ya volvería. Tarde o temprano lo haría. Al fin y al cabo estaba batiendo el récord de horas seguidas pasadas fuera de casa sin nuestra compañía, luego entonces estaría a punto de volver. O eso pensamos, porque la realidad es que no lo hizo. No volvió. Y nos dieron las diez, y las once, las doce, la una, las dos, y las tres, y no apareció Cheng. Bueno, realmente dar, a mí por lo menos, me dieron la una. Las dos y las tres ya me pillaron durmiendo. No sin antes preguntarme qué sería de Cheng, claro. Supuse que estaría celebrando alguna fiesta tradicional china con sus amigos y, quizás, en un ataque de socialización, se le había hecho tarde.

O la fiesta había sido muy grande, o Cheng no había celebrado ninguna. A la mañana siguiente su puerta continuaba abierta, como la había dejado el día anterior. Cheng, alias el chino, no había vuelto.
Los rumores sobre su localización aumentaban a medida en que el día transcurría y él no aparecía. Diversos actos delictivos ocurridos en Perugia, juntados con los éticamente discutibles de Cheng, no nos dejaban descartar ninguna hipótesis. Todo era posible. Era tal nuestra preocupación que casi empezamos esa tarde la búsqueda del nuevo coinquilino ante el temor de que Cheng no volviese para pagar el piso el día 1 de mayo.

Pero el asunto se puso serio, lo serio que se puede poner algo en donde Cheng está involucrado. Se hacía de noche y no volvía. La idea de dar parte a la policía, si por segunda noche consecutiva no se presentaba, cobró fuerza cuando, al mandarle un sms preguntándole si ya podíamos alquilar su habitación, no logramos obtener respuesta. Tenía el móvil apagado. Eran las once y el tema de llamar a la policía al día siguiente fue más por el hecho de que era lo correcto, ya que llevaría 3 días desaparecido cuando en casi 7 meses no había estado ni 8 horas, que por el hecho de que estuviésemos preocupados. No vino a dormir.

Lunes, ocho de la mañana, Cheng entra por la puerta. Yo, desde mi cama, lo escucho entrar con su ya característico sonido producido al arrastrar los pies por el suelo. Todo tipo de especulaciones salieron a la luz cuando, una vez despiertos todos, las horas pasaban y él no salía de la habitación. O, al menos, no salía cuando nosotros estábamos en casa. Ciertos indicios nos corroboraban que había abandonado su cuarto para alimentarse en los momentos en los que nosotros no estábamos. ¿Tendría la cara desfigurada? ¿Le habrían pegado una paliza durante su desaparición y tendría vergüenza de que lo viésemos? Esta teoría no era tan descabellada ya que, en el caso de ser así, no sería la primera vez. Antes de navidad ya hizo la misma maniobra de esconderse al ser golpeado por un hombre cuando, en un día de fuertes lluvias, Cheng iba por la calle con su paraguas y, al chocar con un muchacho, éste le metió un puñetazo en todo el ojo como respuesta al choque. Nuestra teoría es que Cheng no solo chocó con él, como dice haber hecho, sino que le metió el paraguas en el ojo y que, pese a recibir un puñetazo por dicha agresión, el otro ahora mismo se está cagando en Cheng porque lo dejó tuerto.

Llegó el martes y todo seguía igual. No salía de la habitación. Era obvio que algo pasaba. Él sabía que nosotros nos habíamos "preocupado" por su estado porque ya habría visto el mensaje que le habíamos mandado y, aún así, no se había dignado a dar la cara desde su llegada.

Jugaba el Barça. Estábamos a punto de entrar en el bar que hay debajo de nuestra casa para verlo cuando apareció por la espalda tan contento, con la misma cara que siempre, sin golpes ni síntomas de violencia, como si nunca se hubiese ido. Le preguntamos que dónde había estado y nos dijo que en un pueblo de no sé donde. Que no nos dijo nada porque sólo tenia pensado ir un día, pero que luego a la vuelta no había trenes o no sé qué historia y que se tuvo que quedar a dormir en Bolonia. Le dijimos que vale, sin preguntarle mucho más ya que estábamos un poco molestos. Una vez finalizada la conversación entramos a ver el partido mientras él continuaba su camino hacia casa.

Después del encuentro, y nada más entrar por la puerta, Cheng nos recibió con un "mi amigo del instituto mató a su mujer a base de 30 puñaladas". Poco tiempo después dijo que ella también era su amiga. Que se había enterado de lo sucedido viendo las noticias por internet. Vio la foto de la china y pensó que era una broma. Llamó a un amigo suyo para verificar lo que había visto y éste le dijo que sí, que era cierto, que la había matado.

domingo, 28 de abril de 2013

Depende de cómo se mire

Dicen que uno no valora lo que tiene hasta que lo pierde. Pero bueno, depende de cómo se mire.

Cuatro años. Cuatro maravillosos años. Ése es el tiempo que estuve con ella. Cada hora, cada minuto, cada segundo, fue perfecto.

La conocí a través de un amigo. Desde el principio teníamos feeling. Hablaba con ella como si la conociese de toda la vida, con la misma confianza. Poco a poco empezábamos a pasar más tiempo juntos, posiblemente debido a que, ese tiempo, pasaba cada vez más rápido cuándo lo compartíamos.

domingo, 14 de abril de 2013

Educación II. Guarda la flauta y mira.

Pronto terminaré las prácticas en el colegio italiano. Me quedan 24 horas y, según mis cálculos, la semana del 22 las habré hecho todas.
Alguna cosa sobre las que me he encontrado ya las he contado aquí. He escrito un poco sobre esa profesora que primero amenazaba a sus alumnos con no dejarles comer la merienda en el recreo si continuaban hablando y que, después, amplió su amenaza a no permitirles asistir a la clase de educación física.

lunes, 1 de abril de 2013

Perugia X - Dios existe

¿Dios creó al hombre, o el hombre creó a Dios? Independientemente de la respuesta lo que está claro es que Dios existe, ya sea porque se creó a sí mismo en un acto egocéntrico, o porque lo creamos nosotros en un momento en el cual nuestros conocimientos no eran suficientes para explicar ciertos fenómenos que sucedían.


Estar en el mundo. Así podemos definir el término existencia, y lo que es innegable es que Dios está por todas partes. 

jueves, 28 de marzo de 2013

Perugia IX - Caga el Rey, caga el Papa, caga el buey, caga la vaca.

Una dimisión, un cementerio, una estafa, una incompetente, un Papa argentino, una iglesia llamada McDonalds, y un viaje en autobús con 58 chinos.

Estas son las cosas más relevantes que han pasado desde la última entrada. Piano piano si arriva lontano, así que vamos una por una.

viernes, 22 de marzo de 2013

Sentimentalismo filosófico

Con esto de las redes sociales salen muchos filósofos a la luz. Gente que exprime toda su sabiduría espiritual sobre un tweet, o sobre un estado del Facebook.

En ocasiones ves alguna frase o reflexión que está bien, que es interesante, pero otras veces lees burradas que, por un motivo o por otro, son transmitidas de persona en persona y acaban siendo reproducidas por un montón de gente en Twitter o en Facebook.

jueves, 14 de febrero de 2013

Perugia VIII - "El Vento neno" en Italia

Para todos aquellos que leyeron mi anterior entrada pese a su extensión, gracias. Para los que al ver lo larga que era decidieron cerrar el blog, lo siento.

Y es que en cierto modo no cumplí con lo que dije en su momento que iba a ser esto. Ya que escribí que este blog estaría dedicado a mis andaduras por la Italia profunda y en el capítulo anterior me fui un poco del tema. Por lo que a lo mejor hubo gente que entró con la intención de saber sobre dichas andaduras y se encontró con algo que no les interesaba lo más mínimo.